Jose Ortega y Gasset
La relación entre creer y pensar aparece clara, puesto que algunas creencias pueden llegar a generar pensamientos y por ende se da el ¨saber¨ y este no es concebible sin alguna creencia en el mismo sentido.Podemos empezar a caracterizar el creer y pensar diciendo que contiene, necesariamente, un saber y que, evidentemente, esa creencia ha de ser verdadera. Sin embargo, siendo necesario, no es suficiente para decidir que nos encontramos ante un ejemplo de saber.
El hombre puede ser, efectivamente, el autor del hecho, pero nuestra creencia en ello sería "accidental" Nos encontramos con una creencia verdadera, pero parece difícil aceptar que este sujeto "supiera" cual iba a ser el resultado.Lo que echamos de menos es algún tipo de justificación, alguna razón que explique esa creencia. .Llegamos finalmente a definir el saber como una creencia verdadera justificada, dejando clara la estrecha relación entre las creencias, pensamiento, ideas y saber.Esto puede entenderse si consideramos cuanto de aquello que hemos podido llamar con propiedad "saber" diferenciándolo de la simple creencia u opinión ha tenido que ser abandonado como erróneo para ser sustituido por otros saberes igualmente legitimados para ese nombre y que no pueden pasar de la categoría de provisionales.
